Restauración

Los pisos de parquet resultan decorativos, cálidos y acogedores, pero están permanentemente expuestos a daños, debido a que la madera es un material natural de origen orgánico. Para reparar parquet, debe tenerse en cuenta principalmente la madera de que están hechas las lamas, pues el procedimiento varía según esta condicionante.

Primero debemos distinguir que existen dos tipos básicos de parquet, uno de madera maciza natural, y otro flotante ya sea laminado o multicapas. En el caso de los parquets flotantes, es poca cosa lo que puede hacerse para reparar desperfectos sobre su superficie, apenas reparar arañazos poco profundos, y por lo general debemos proceder a la sustitución de toda la lama o lamas afectadas.

En el caso del parquet macizo se puede reparar la madera según los daños o el desgaste que éste pueda tener con un lijado y barnizado, o más a fondo, restaurando las tablas dañadas o rotas y posteriormente pulirlo y barnizarlo.

Un parquet restaurado vuelve a relucir como el primer día. No obstante dependerá del tiempo que la madera haya estado expuesta a la acción directa de los agentes externos para determinar el tipo de restauración que cada suelo pueda necesitar. Cuando un barniz va perdiendo sus cualidades aislantes y protectoras, bien sea por el paso del tiempo o por desgaste normal de uso, la madera queda desprotegida, sufriendo directamente agresivos ataques provocados tanto por humedades, suciedad o rayadas, o la acción directa del sol. Para que la degradación y deterioro de la madera no sea demasiado dramática, conviene no alargar mas allá de diez años el acuchillado y barnizado de su suelo de madera.