Tarima Maciza

TARIMA INTERIOR

La diferencia básica con los demás parquets es que la tarima no toca el suelo, aislando así la madera del contacto directo con materiales conductores de la humedad, como son los suelos de cemento, de anhidrita, etc. Las tarimas macizas tradicionales, son grandes lamas de madera machihembradas que se clavan sobre rastreles, que son los que mantienen contacto con el suelo y le dan estabilidad a la tarima. La cámara de aire que queda entre las lamas y el pavimento facilita la ventilación de la madera, evitando la putrefacción que trae consigo la humedad.

También se puede instalar un aislante térmico/acústico entre el suelo y la tarima como lana de roca.

Después de ser instalada, este tipo de tarima debe ser lijada y barnizada, aunque puede venir directamente acabada de fábrica de manera que una vez instalada no requiera ningún otro tratamiento.

La tarima maciza clavada está disponible en todo tipo de maderas y acabados a gusto y necesidades del cliente. Su acabado consigue mantener los tonos naturales de la madera y crear espacios acogedores y agradables con toda la esencia de la madera. Este es precisamente el atractivo de trabajar con algo orgánico y tan vivo como es la madera natural. Su tamaño nos permite apreciar en todo su esplendor el color vivo y natural de las vetas de la madera.

TARIMA EXTERIOR

Este tipo de tarima se instala sobre rastreles y las tablas van unidas con grapas inoxidables dejando una separación para el paso del agua. Después de ser fijada debe ser lijada y barnizada. Las lamas están compuestas en su totalidad de madera noble y se encuentran en diferentes formatos para todos los gustos.

Este tipo de tarima tiene muchas aplicaciones como ser piscinas, jardines, terrazas, duchas… Algunas tarimas están tratadas con autoclave para evitar la aparición de insectos u hongos nocivos para la madera. Al concluir la instalación recibe un tratamiento de aceites para reforzar así la madera ante las agresiones climatológicas. Las especies de maderas en este tipo de tarima suelen ser tropicales ya que estas maderas son las que mejor se adaptan a los diferentes tipos de climatología. Estas maderas son: iroko, ipé, jatoba, teka, elondo.

Hoy en día existen materiales sintéticos con las mismas prestaciones que las tarimas de madera natural y sufren un menor deterioro que facilita su mantenimiento